David Gutiérrez Abad y Teresa Quintanar Verdúguez

La asociación entre enfermedad tromboembólica venosa (ETV) y cáncer se conoce desde finales del siglo XIX y es considerada un síndrome paraneoplásico. Dentro de ella, encontramos diferentes entidades clínicas (trombosis venosa profunda, tromboembolia pulmonar, trombosis asociada a catéter, etc.) con diferentes características y complicaciones. El riesgo de ETV en pacientes oncológicos es nueve veces superior al de la población general, lo que supone que aproximadamente el 20 % de todos los episodios tromboembólicos se desarrollan en relación con un cáncer activo. Existen múltiples factores que aumentan la probabilidad de desarrollar un episodio trombótico, por lo que es de vital importancia conocerlos para intentar identificar a aquellos pacientes con mayor riesgo y que podrían beneficiarse de un eventual tratamiento profiláctico. Además, el desarrollo de un episodio trombótico aumenta la morbimortalidad de estos pacientes; de ahí la importancia de una adecuada formación de los profesionales implicados que permita un diagnóstico precoz y un manejo terapéutico adecuado.

 

Recuerdo Aranda López y Elena María Brozos Vázquez

El módulo 2 repasa las terapias farmacológicas y otras medidas que se aplican en el caso de un paciente oncológico que es diagnosticado de un episodio tromboembólico (ETV). Las heparinas de bajo peso molecular (HBPM) y los anticoagulantes de acción directa (ACOD) son el pilar fundamental del tratamiento de la trombosis asociada a cáncer, considerando una correcta dosificación y planeando la duración de la anticoagulación. Antes del inicio de una terapia anticoagulante se debe llevar a cabo una evaluación del paciente por si presentara alguna contraindicación y aportando consejos prácticos para su administración. Asimismo, debemos tener en cuenta la existencia de interacciones medicamentosas, las preferencias del paciente y consultar dudas que pudieran surgir. Se debe hacer una educación sanitaria para instruir al paciente sobre efectos secundarios, hemorragias u otros efectos secundarios que pudieran aparecer.

 

Francisco José Pelegrín Mateo y Francisco Javier Ruiz Díaz

La trombosis asociada a catéter es una complicación frecuente y potencialmente grave en el paciente oncológico; por eso es de crucial importancia adoptar las medidas necesarias que permitan su prevención. El conocimiento de la forma de presentación y de los factores de riesgo de la trombosis asociada a catéter permitirá un diagnóstico precoz, fundamental para no demorar el inicio del tratamiento apropiado. Con ello se logrará un control de los síntomas y la resolución de la trombosis, lo que impactará en la calidad de vida y en el pronóstico de los pacientes oncológicos.